Según las dosis administradas, los efectos pueden variar des de pequeñas distorsiones de la percepción –principalmente visuales y auditivas– a alucinaciones y desconexión de la realidad. En algunos casos, se produce un fenómeno llamado sinestesia, en que los sentidos parecen cruzarse, de manera que la persona tiene la impresión de poder oír los colores y ver los sonidos
